Crecimiento de la porcicultura mexicana supera el comportamiento general de la economía nacional.

COMUNICADO 010-2026
Ciudad de México, lunes 18 de mayo de 2026
Crecimiento de la porcicultura mexicana supera el comportamiento general de la economía nacional. Productores mexicanos están preparados para invertir más de 40 mil mdp en infraestructura, sanidad, tecnificación y modernización del sector
• El 5° Congreso Intercontinental de Porcicultura reunió a más de 1,800 asistentes, 66 expositores y generó una derrama económica superior a 30 mdp en Nuevo Nayarit.
• La solución para atender la creciente demanda nacional no es depender más de importaciones, sino producir más y mejor en México.
La porcicultura mexicana atraviesa una etapa de crecimiento, transformación y consolidación que refleja la creciente preferencia de los consumidores nacionales por la carne de cerdo y el papel estratégico del sector en la seguridad alimentaria del país.
Así quedó demostrado durante el 5° Congreso Intercontinental de Porcicultura, organizado por OPORMEX, que durante cuatro días reunió a más de 1,800 asistentes nacionales e internacionales, 66 empresas expositoras y especialistas de toda la cadena de valor, consolidándose como el encuentro más importante del sector en Iberoamérica.
El Congreso, celebrado del 12 al 15 de mayo en Nuevo Nayarit, México, generó una derrama económica superior a los 30 millones de pesos en la región, además de impulsar la ocupación de más de 650 habitaciones de hotel, la generación de empleos temporales, actividad turística, servicios, logística y consumo local, confirmando la relevancia económica de la porcicultura como motor de desarrollo regional y nacional.
Actualmente, la carne de cerdo es una de las proteínas animales con mayor crecimiento en consumo en México. Tan solo en 2025, el consumo nacional registró un incremento cercano al 7%, mientras que el consumo per cápita alcanzó niveles históricos de 24.8 kg, reflejando la confianza y preferencia de millones de familias mexicanas.
Este crecimiento, superior incluso al comportamiento general de la economía nacional, representa una gran oportunidad para fortalecer la producción mexicana, atraer inversión, modernizar infraestructura, impulsar la innovación y generar más empleos en el campo, las comunidades rurales y la agroindustria nacional.
En este contexto, la porcicultura mexicana tuvo un crecimiento del 6% en 2025 en línea con los objetivos del Plan México para la Porcicultura, por lo que el crecimiento de la demanda nacional no debe interpretarse como una debilidad estructural del sector, sino como una muestra clara de la fortaleza, expansión y potencial del mercado mexicano.
La porcicultura mexicana no enfrenta una caída productiva, sino el desafío de responder a una demanda históricamente alta, México demanda 3.45 MT anules de carne de cerdo, lo que confirma el enorme potencial de crecimiento del sector y la preferencia de los consumidores por una proteína accesible, nutritiva y de calidad.
Nadie mejor que nosotros conoce la dinámica del sector y la gran oportunidad de crecimiento que se nos presenta, es por ello que nuestro objetivo es claro: incrementar en 30% la producción nacional para avanzar hacia el abastecimiento de al menos el 70% del mercado interno, en alineación con los objetivos internacionales de seguridad alimentaria como la FAO y con la visión del Plan México.
Para lograrlo, se requiere una inversión estimada superior a los 40 mil millones de pesos, recursos que los productores nacionales están preparados para impulsar mediante nuevos proyectos, expansión de infraestructura, tecnificación, sanidad y modernización de la cadena productiva, siempre en coordinación con políticas públicas que generen condiciones de certidumbre, competitividad y crecimiento.
La producción nacional continúa creciendo; sin embargo, el ritmo acelerado del consumo hace necesario fortalecer las capacidades productivas del país mediante financiamiento, sanidad, infraestructura, innovación, tecnificación y condiciones que permitan incrementar la competitividad del productor mexicano.
La solución para atender esta demanda histórica no es depender cada vez más de importaciones, sino producir más y mejor en México, generando empleo, economía circular, inversión y bienestar para millones de familias que dependen directa e indirectamente de nuestra actividad.
Cada kilogramo de carne de cerdo producido en México representa empleo, desarrollo regional, bienestar para las comunidades rurales, inversión, seguridad alimentaria y fortalecimiento del campo mexicano.
Asimismo, los recientes escenarios sanitarios internacionales demuestran la importancia estratégica de fortalecer la autosuficiencia alimentaria y reducir riesgos derivados de la dependencia externa en productos agroalimentarios. La soberanía alimentaria no es solamente un objetivo económico, sino también una estrategia de sanidad, bioseguridad y seguridad nacional.
En línea con el Plan México y la visión del Gobierno Federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, en OPORMEX reiteramos nuestra disposición para construir una agenda conjunta con la Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba López y los distintos actores de la cadena agroalimentaria, a fin de impulsar una porcicultura más fuerte, sustentable, competitiva y capaz de responder al crecimiento histórico del consumo nacional.
México hoy tiene la oportunidad histórica de convertir el acelerado crecimiento de la demanda de carne de cerdo en crecimiento para el campo mexicano, las comunidades rurales y millones de familias del país. La oportunidad de lograr la soberanía alimentaria de México.
